miércoles, 29 de diciembre de 2010

La incomunicación es un inmenso río

La incomunicación suele convertirse
en un inmenso río surcado
por los barcos pesqueros
de las charlas fugaces.
Barcos que faenan en las aguas
de las conversaciones profundas
pero que con suma facilidad
encallan en los arrecifes
del hablar por hablar
y naufragan entre las escamas
saladas de las sirenas
con teléfono móvil
hundidas en los puertos
de las llamadas perdidas.


La incomunicació sol convertir-se
en un immens riu solcat
pels vaixells pesquers
de les xerrades fugaces.
Vaixells que pesquen en les aigües
de les converses profundes
però que amb summa facilitat
encallen en els esculls
del parlar per parlar
i naufraguen entre les escates
salades de les sirenes
amb telèfon mòbil
enfonsades en els ports
de les trucades perdudes.

6 comentarios:

El Fan Nº1 dijo...

Me encanta la sirena del saxo.
Feliz Año Nuevo

nilda dijo...

ay tomi, una sirena!!!me la llevo para el blog. Es que las sirenas tienen que estar entre ellas.Una sirena entre minas la pasa mal. y con los hombres establecen relaciones complicadas. Por eso que mejor que llevarla para alla, Yo se la cuido.

el Tomi dijo...

¿No habrá querido decir el sexo de la sirena en lugar de la sirena del saxo, Número Uno?

el Tomi dijo...

Digamé la verdad, Sirenita... ¿las sirenas que sienten culpa y la manifiestan involuntariamente, también tienen cola de paja?.

El Fan Nº1 dijo...

quizas , quizas , quizas...

nilda dijo...

las sirenas que sienten culpa siempre se estan disculpando y eso es lo menos erotico que puede existir en el mundo. Y despues se quejan de que les cortaron las gambas. Pero no eran gambas, le cortaron la cola de pescado y asi pagan sus culpas. Creame que yo se lo que le digo. La sirena es un bicho tristongo, se queda sola aullandole a la luna como una pelotuda. Y encima se lo merece, povereta.
Un dia hagame una sirena, se lo pido con pudor porque ud. labura de eso. Y con el laburo de la gente uno no se puede meter. Es como pedirle al primo medico que le diga que se puede poner que le salio un hongo en el pie. Pero hoy estoy asi, pidiendo pruebas de amor, lisiada, Ey, le mande el libro correo argentino simple (igual era un afano)y como una botella al mar, alguna vez encontrara su destino.