domingo, 3 de mayo de 2009

Click

Está bien que para hacer los envíos a las editoriales, salvo pequeñas variantes, todos teníamos que hacer mas o menos lo mismo, pero me viene en este momento a la memoria el negro Fontanarrosa. Tenía al lado del tablero una fotocopiadora (un lujo enorme por aquel entonces), sacaba una fotocopia de cada original que dibujaba y al lado tenía todo preparado para enviarlo, tenía cartoncitos para poner arriba y abajo del envío para que no se doble, papeles de embalar, cinta escoch para pegar, hilo para atar y hasta un rotulador preparado para poner el remitente, después se subía al Cítro y encaraba para el correo, en el correo lo hacía pesar, le pegaba las estampillas, lo hacía sellar y lo mandaba para Buenos Aires. Después, mucho después, llegó el Internet, y después, aunque tampoco mucho tiempo después, el negro se fue. Ahora con un solo click, menos morirte, hacés todo eso y mucho mas. Recuerdos son recuerdos.

8 comentarios:

Fraga dijo...

a mis 17 añitos llegó la fiebre de las fotocopiadoras xerox a mi Saltillito Ranch. Yo era un estudiante y de inmediato vislumbré una manera rápida y mas o menos barata de hacer copias de mis propios comics. En aquel entonces aun no habia por supuesto internet ni fotochop, al menos no para mi (1982). Y que cosas, hoy, como bien expones mi Tomi, con el nudo en la garganta que comparto por la ida del Negrazo, es el internet, junto con el e-mail, medio indisoensable para laburar a la distancia y enviar copias digitales instantaneas. Fijate que es la unica manera de participar en la expo de viñetas sueltas en Srgentina, a donde amablemente fui invitao... y lo mejor de todo, cuando se puede trabar amistad a pesar de la distancia.

Fraga dijo...

sepa disculpar los errores de dedo arrebatado.

el Tomi dijo...

Así es, Anais, pero yo doy de los que creen que patear el tablero también vale.

el Tomi dijo...

Te voy a decir una cosa, Fraguita, muchas editoriales de por aquí, hoy por hoy, se emocionan cuando les presentás un original, se les nota en los ojos, recorren el dibujo como si fuera algo imposible de resolver con una sola mirada, un ser extraño, corpóreo y en franco peligro de extinción.

el Tomi dijo...

Cristina... argentina radicada en México... perfil no disponible en blogger... ¿donde estás?.

Cristina dijo...

aca, claro, atras del barbijo es deificil reconocerme! je!

sabes? cuando mi viejo me agarro fumando en la azotea, me dijo..¨nena, si me prometes no fumar hasta los 18 (yo tenia 15) te regalo tu primer encendedor¨, yo le conteste (que cara rota!) muy seriamente un ....¨ta bien pa!¨.
llegaron los 18 y ese 26 de enero mi viejo me regalo nomas mi primer encendedor......un carusita!
pasaron los años y el carusita fue reemplazado por fosforors, bics, pero siempre lo guarde.
siguieron pasando los años y el dia que a mi viejo le crecieron alas, busque el carusita.
y ahora cuando siento, lo que cortazar escribio tan bellamente.....¨No estarás para nada, no serás ni recuerdo, y cuando piense en ti pensaré un pensamiento, que oscuramente trata de acordarse de ti¨, un carusita me arde como una avispa en el corazon.

abrazo.

el Tomi dijo...

Cristina!
..."qué alegría
la del sol cuando te vea
festejando con el día
sin bozal y sin correa"...
Ojo, es el estribillo de Malangre, el perro ingrato de la canción de Serrat, pero me vino como anillo al dedo para desearte el fin del barbijo lo mas próximamente posible.

Cristina dijo...

sisisisisisi!!!! que se vayan los barbijos y vuelvan los abrazosbesosabrazos!!!!!!