jueves, 14 de mayo de 2009

Mea (culpa)


Entra Cristo al baño de hombres
y arrastra el manto sagrado
por los húmedos mosaicos.
Mea (culpa) y mira el cielo
raso y salpica los dedos
de su pié descalzo y laico.

Después se lava las manos
frente al espejo y medita
y el agua que se le escurre
por el hueco de las llagas
se pierde en el sumidero
como toda agua bendita.

2 comentarios:

El fan Nº1 dijo...

La víscera que palpita.La culpamos de nuestras desdichas y de nuestros alborozos.Cuando en realidad es una bomba de vida, un obrero sin descanso de fin de semana.

el Tomi dijo...

...y ese Cristo en todas partes, no se yo si me lo creo...